Una noche cuando estaba a punto de salir a una discoteca con mis amigos, recibí la llamada de una ex novia con la que no tenía una relación formal pero nos veíamos cada cierto tiempo. Se le oía totalmente ebria y me pedía, casi exigiendo, que la recogiera en un bar en el que se encontraba con sus amigas, porque no quería llegar a su casa y que su madre la viera en ese estado tan lamentable. Le expliqué que no podía, porque esa noche tenía un compromiso y ya me estaba alistando para salir, pero ella, terca como todos los borrachos, no entendía razones. Luego de una breve discusión, quedamos en que ella vendría a mi casa y se quedaría a descansar en mi cuarto hasta el día siguiente, total, yo seguramente regresaría al amanecer, así que en teoría nadie la vería y yo la llevaría a su casa antes de que despertaran mis padres.
Al cabo de una hora y cuando yo ya empezaba a preocuparme, porque el taxi que la traía estaba demorando mucho, recibí un sms que decía:
– Kali, ayúdame no sé donde me está llevando el taxista...
En ese momento me asusté y pensé en lo peor que le podría pasar, más aún cuando por más que la llamaba no me contestaba. Me quedé sumamente preocupado, llamé a la policía para que rastrearan su celular y todo, luego, sin saber qué más hacer me puse a rezar por su bien. Luego de media hora de angustia, me volvió a llamar diciendo que se había bajado del taxi porque no se acordaba bien cómo llegar a mi casa, así que había decidido llegar a pie... sola, en sábado cerca de la medianoche, con su celular carísimo y su ropa fashion que definitivamente en mi barrio no pasarían desapercibidos jamás para los ladrones, pandilleros, fumones, mañosos y un largo etc... esta chica sí me estaba dando un buen susto... Salí de inmediato a recorrer la zona para buscarla, pero no la encontré, así que volví a casa más preocupado. Pero luego de unos minutos por fin se apareció tambaleándose en la puerta, al punto que casi nos caemos cuando se me abalanzó al momento en que le abrí. Me sentí sumamente aliviado al ver que estaba bien, pero aún así la bombardeé a preguntas, sin obtener ninguna respuesta clara.
Prácticamente la cargué hasta llegar a la sala, y apenas la eché en el sillón, me jaló y me empezó a besar frenéticamente. Yo le volví a explicar que no podía ser esa noche, porque tenía que salir. Así que me preguntó con quienes iba a salir. Cuando le dije que con unos compañeros de trabajo, se quedó desilusionada pero tranquila, pero cuando le mencioné que además irían un par de amigas, de las cuales una era mi ex y la otra me quitaba el sueño, montó en cólera y se empecinó en no dejarme salir, sólo para que no me fuera con ellas a la discoteca.
Yo intenté calmarla y hacerla entrar en razón, así que ella cambió de estrategia y optó por seducirme sabiendo que con la cólera no lograría nada. Mientras mis amigas me reventaban el celular, sumamente molestas porque las estaba haciendo esperar demasiado (se suponía que yo las recogería para ir a la disco), la borracha me jaloneaba y me arrastraba a punta de besos y palabras cariño-sucias como las llamo yo. Estaba en un dilema, tenía dos opciones: o dejaba a la borracha super caliente y me iba de inmediato donde mis amigas, o sucumbía a mis propios deseos y las dejaba a mis amigas esperando una hora más... total ya estaba bastante demorado, y ellas podían ir avanzando sin mí.
No se necesita conocerme demasiado para adivinar que opté por la segunda alternativa, creyendo tontamente, que luego de llevarla a la cama se dormiría. Resultó peor... Luego de una hora de sexo apasionado, yo prácticamente estaba mareado por su aliento alcoholico, y contrario a mis planes, ella quería más. Me dí cuenta entonces de que su plan era envolverme entre sus piernas toda la noche, para que yo no saliera por deseo o por agotamiento o por lo que ocurriera primero.
Decidí que ya había sido suficiente. Traté de escaparme de ella pero era imposible, se me prendía fuertemente y me gritaba que yo no saldría de la casa, que ella también era mi amiga, que merecía respeto y que yo no era un caballero por dejarla allí durmiendo sola... me decía de todo y hasta le tuve que tapar la boca para que no gritara. Me hizo recordar a cuando años atrás, otra novia loca me secuestró en su departamento y se plantó en la puerta armada con un cuchillo y un tenedor para que yo no me fuera. Aquella vez recuerdo que logró apuñalarme con el cuchillo y terminé con la camisa hecha jirones. Pero aquella loca sí era de cuidado, la de ahora era más sensata y no llegaría a tanto... pensé.
Empezó a echarse en el piso diciendo que se quedaría a dormir allí para que todos en mi casa vieran al despertar cómo yo la había dejado tirada y me había largado. Yo ya no sabía cómo convencerla de que subiera a mi cuarto a dormir y se callara. La hubiera cargado pero ella no se dejaba y seguramente nos hubiéramos rodado por las escaleras. Intenté por todos lo medios de hacerla entrar en razón, entrar al cuarto de visitas o a mi cuarto pero no se pudo. Así que la eché en el sillón de la sala y la abrigué con frazadas y me escapé como pude echándole llave.
Mi plan era regresar antes de que despertaran mis padres y sacarla de la casa o llevarla a mi cuarto hasta que estuviera mejor, pero no contaba con que en medio de la madrugada ella se levantaría y empezaría a mandarme mensajes para que volviera, y como yo estaba bailando y divirtiéndome, no los leí ni contesté nunca.
Lo siguiente del relato me lo contó mi madre al día siguiente totalmente enfurecida y con razón: Resulta que la borracha intentó salir de mi casa, pero sólo llegó hasta la cochera, donde se quedó atrapada muerta de frío. Empezó entonces a dar vueltas y mandarme más mensajes, prendió la luz y eso la salvó. Mi padre es un anciano, ex-militar que suele levantarse cuando canta el gallo, siempre primero, como en el cuartel. Así que lo despertó la luz prendida y bajó a investigar armado con su pistola automática. Justo en el momento en que Rambo se acercaba a meterle plomo a los ladrones, en el silencio de la noche mi querida ex le tocó la puerta y al pobre viejo casi le da un infarto. Años antes le había dado un derrame cerebral asi que no podía andar jugando con sus emociones. Todo el dia siguiente estuvo con la presión alta y de paso mi madre también pero lo de ella era de la pura cólera... Me dijo que el viejo abrió la puerta e hizo entrar a la chica y hasta parece que la ayudó a subir a mi cuarto a que descansara.
Yo regresé al día siguiente sin saber nada, y la encontré durmiendo en mi cuarto... me acosté junto a ella pero cuando desperté ya no estaba... sólo pude ver la cara larga de mi madre en el comedor diciéndome:
– Supongo que esa señorita no volverá a venir ¿no?
Uno de los primeros blogs donde recopilo historias de mis diferentes diarios, pueden ser alegres o tristes, graciosas o monótonas, simples o increíbles, juzguenlo Uds. Al final siempre trataré de hacer que muestren un poco de optimismo en el difícil arte de enfrentar la vida sonriéndole a quienes nos rodean.
lunes, 21 de mayo de 2012
jueves, 17 de mayo de 2012
Mar de amores (¿o debería decir "mal"?)
Últimamente varias personas me han estado preguntando si estoy enamorado, tal vez sea solo coincidencia. Haciendo memoria puedo ver como fui mientras estuve enamorado, ¿que tan diferente puedo ser en ese estado?
Allí apareció aquella vez en que de niño fui "asaltado" por el amor, un revoltijo nauseabundo en el estómago mientras me preguntaron si me gustaba mi compañerita de colegio, yo lo atribuí a una simple indigestión... y salí corriendo al baño a vomitar... años más tarde descubriría que había sido mi primer sentimiento de amor.
O el amor que sentí mientras en la primaria oía a Roxana escogerme a mí entre mis compañeros diciendo: quien más me gusta es él... senalándome con su pequeña y delicanda mano blanquísima... no dormí una semana, pero me hizo un idiota-insomne-feliz.
También hay de los que me aterraron, como el amor que sentí por una colegiala lindísima en un bus de la vía expresa aquella vez que nos quedamos encerrados los dos solos porque el bus se malogró de repente y el cobrador no tenía sencillo para devolvernos nuestro pasaje y tuvimos que esperar al siguiente bus de la misma línea, todo el viaje la había estado mirando y cuando por fin el destino quiso que nos acercáramos, me llené de nervios al ver su mirada clavada en la mía y no pude pronunciar palabra alguna en los 10 minutos que permanecimos a solas sentados uno junto al otro.
Hubo uno que me hizo envalentonarme ante mi familia, el amor por mi prima siendo un adolescente, casi me pegan primero mis primos, y luego casi me desheredan mis padres por degenerado, malditas convenciones sociales, yo que culpa tengo de haber nacido en esta época.
Hay también amores que te cambian para siempre, como el amor que sentí por una alumna de un colegio de mujeres trujillano, a quien conocí durante mi viaje de promoción, hizo que me convirtiera en un trasgresor de normas y rebelde con causa, escapándome de la vigilancia de mis profesores y padres, solo para poder estar con ella, incluso durante mis años universitarios pasé largo tiempo en buses interprovinciales muriendo de ansiedad hasta que al clarear la mañana y mirando por la ventana lograba distinguir su mirada esperándome en la estación, ella... ¿cuanto dura una noche cuando estas enamorado?... nunca termina, hasta hoy no termina.
Hay amores que matan también, como en las canciones, algunos te pueden matar físicamente, pero son más crueles aquellos que matan tu fe, los que traicionan, los que solo te hacen daño porque tuviste mala suerte o escogiste mal, no tienen explicación. Soporté un par de ellos, después del primero creí como todo adolescente que no sabe nada del amor, que no lograría sobrevivir, que lo había perdido todo, la nostalgia te apuñala a cada paso y no ves la luz al final del túnel, pero el alma humana es sorprendente y resiste y continúa su camino. Visto desde ahora eran huevadas... siempre con algo de suerte aparece una nueva chica que te cura las heridas.
Apareció entonces un amor de aquellos inolvidables, que te vuelven maduro, que te enseñan lo que es el amor verdadero, el respeto y la confianza. Aquellos que te hacen crecer y desde entonces ves el mundo diferente, descubres tu condición de ser humano y ves cuales han sido los aspectos frívolos de tu vida hasta entonces. Aprendes lo que es la felicidad y tratas de enseñarla a los demás para que no pierdan tiempo buscándola.
Y cuando creí que no volvería a sufrir, y me sentía un hombre adulto, el destino me puso a prueba una vez más, me agarró con las defensas bajas como la gripe... mi ex novia se había ido a otro país y empecé otra relación por soledad, grave error, como jugando mi amor fue creciendo hasta volverse serio y peligroso, porque escogí a la persona equivocada, alguien que se encontraba perdida en su autodestrucción y que terminó por arrastrarme con ella hasta que me ahogué. Esos toman más tiempo olvidarlos, o es que tal vez aún no sé cómo hacerlo.
Hay de los amores que no tienen razones, que no los buscas, solo llegan, un buen día descubres que ese sentimiento que no te explicas, y que incluso niegas, es amor, y es amor del bueno, y te entregas con pasión, dejas atrás rencores y odios y vuelves a tener paz, vuelves a confiar, primero en tí y luego en los demás, ésos son para mí los momentos en los que me gusta decir que soy feliz, y se lo digo a ella y a todo el mundo con naturalidad como quien dice: ¿te acuerdas de aquella vez que salimos a pasear y la pasamos genial? ese día yo me enamoré de ti...
Allí apareció aquella vez en que de niño fui "asaltado" por el amor, un revoltijo nauseabundo en el estómago mientras me preguntaron si me gustaba mi compañerita de colegio, yo lo atribuí a una simple indigestión... y salí corriendo al baño a vomitar... años más tarde descubriría que había sido mi primer sentimiento de amor.
O el amor que sentí mientras en la primaria oía a Roxana escogerme a mí entre mis compañeros diciendo: quien más me gusta es él... senalándome con su pequeña y delicanda mano blanquísima... no dormí una semana, pero me hizo un idiota-insomne-feliz.
También hay de los que me aterraron, como el amor que sentí por una colegiala lindísima en un bus de la vía expresa aquella vez que nos quedamos encerrados los dos solos porque el bus se malogró de repente y el cobrador no tenía sencillo para devolvernos nuestro pasaje y tuvimos que esperar al siguiente bus de la misma línea, todo el viaje la había estado mirando y cuando por fin el destino quiso que nos acercáramos, me llené de nervios al ver su mirada clavada en la mía y no pude pronunciar palabra alguna en los 10 minutos que permanecimos a solas sentados uno junto al otro.
Hubo uno que me hizo envalentonarme ante mi familia, el amor por mi prima siendo un adolescente, casi me pegan primero mis primos, y luego casi me desheredan mis padres por degenerado, malditas convenciones sociales, yo que culpa tengo de haber nacido en esta época.
Hay también amores que te cambian para siempre, como el amor que sentí por una alumna de un colegio de mujeres trujillano, a quien conocí durante mi viaje de promoción, hizo que me convirtiera en un trasgresor de normas y rebelde con causa, escapándome de la vigilancia de mis profesores y padres, solo para poder estar con ella, incluso durante mis años universitarios pasé largo tiempo en buses interprovinciales muriendo de ansiedad hasta que al clarear la mañana y mirando por la ventana lograba distinguir su mirada esperándome en la estación, ella... ¿cuanto dura una noche cuando estas enamorado?... nunca termina, hasta hoy no termina.
Hay amores que matan también, como en las canciones, algunos te pueden matar físicamente, pero son más crueles aquellos que matan tu fe, los que traicionan, los que solo te hacen daño porque tuviste mala suerte o escogiste mal, no tienen explicación. Soporté un par de ellos, después del primero creí como todo adolescente que no sabe nada del amor, que no lograría sobrevivir, que lo había perdido todo, la nostalgia te apuñala a cada paso y no ves la luz al final del túnel, pero el alma humana es sorprendente y resiste y continúa su camino. Visto desde ahora eran huevadas... siempre con algo de suerte aparece una nueva chica que te cura las heridas.
Apareció entonces un amor de aquellos inolvidables, que te vuelven maduro, que te enseñan lo que es el amor verdadero, el respeto y la confianza. Aquellos que te hacen crecer y desde entonces ves el mundo diferente, descubres tu condición de ser humano y ves cuales han sido los aspectos frívolos de tu vida hasta entonces. Aprendes lo que es la felicidad y tratas de enseñarla a los demás para que no pierdan tiempo buscándola.
Y cuando creí que no volvería a sufrir, y me sentía un hombre adulto, el destino me puso a prueba una vez más, me agarró con las defensas bajas como la gripe... mi ex novia se había ido a otro país y empecé otra relación por soledad, grave error, como jugando mi amor fue creciendo hasta volverse serio y peligroso, porque escogí a la persona equivocada, alguien que se encontraba perdida en su autodestrucción y que terminó por arrastrarme con ella hasta que me ahogué. Esos toman más tiempo olvidarlos, o es que tal vez aún no sé cómo hacerlo.
Hay de los amores que no tienen razones, que no los buscas, solo llegan, un buen día descubres que ese sentimiento que no te explicas, y que incluso niegas, es amor, y es amor del bueno, y te entregas con pasión, dejas atrás rencores y odios y vuelves a tener paz, vuelves a confiar, primero en tí y luego en los demás, ésos son para mí los momentos en los que me gusta decir que soy feliz, y se lo digo a ella y a todo el mundo con naturalidad como quien dice: ¿te acuerdas de aquella vez que salimos a pasear y la pasamos genial? ese día yo me enamoré de ti...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)